Mujeres Mayas Transformando Comunidades: Cinco Años de Logros y Aprendizajes

29 de mayo – Mérida, Yucatán

Heifer México celebró el 23 de mayo el evento de cierre del Proyecto Mujeres Emprendedoras II (ME2), una iniciativa impulsada y financiada por Heifer International y por la Fundación W.K. Kellogg, con el objetivo de contribuir al bienestar de familias rurales en la Península de Yucatán reduciendo la brecha de ingresos dignos mediante el desarrollo y fortalecimiento de emprendimientos liderados por mujeres para la producción y comercialización de huevo de gallina libre de jaula.

La estrategia de ME2 se basó en los éxitos y aprendizajes del modelo implementado en proyectos anteriores (Emprendedores Rurales y Mujeres Emprendedoras en su fase 1), adaptado con un enfoque específico en mujeres. A través de un modelo por etapas, el proyecto permitió crear y escalar emprendimientos rurales de producción de huevo libre de jaula y libre de estrés, fortaleciendo redes económicas locales e impulsando el liderazgo femenino en la cadena de valor avícola.

En este evento, más de 100 emprendedoras, emprendedores y promotoras comunitarias, representaron a las más de 800 personas y sus comunidades participantes en este proyecto, compartieron aprendizajes, reconocieron logros colectivos y reflexionaron sobre el futuro de sus comunidades más allá del acompañamiento de Heifer.

Resultados que superaron la meta

En el arranque del evento, Benjamín Galindo, Coordinador Técnico del proyecto, presentó un informe de los resultados más relevantes, destacando entre ellos:

  • El ingreso adicional promedio alcanzado fue de $16,276 MXN anuales, con un avance del 37% en el cierre de la brecha de ingreso digno, superando la meta original.
  • 1,151 personas fueron impactadas con capacitación, insumos, vinculación a mercado y acompañamiento, y realizaron 399 Pases en Cadena.
  • Aproximadamente 73% comercializa su huevo localmente.
  • Se produjeron más de 3 millones de huevos. Del 100% de la producción, en promedio el 12% es para autoconsumo, 78% para su venta y 10% tiene otros usos, lo que evidencia un aumento en el acceso a proteína de calidad y vinculación a mercado.
  • 791 emprendedoras vendieron más de 2.3 millones de huevos, generando ingresos superiores a $7 millones MXN.
  • 214 emprendedoras han ahorrado $686,654 MXN en cajas de ahorro para renovar sus parvadas.
  • A través del Colectivo Kikibá, 302 mujeres accedieron a mercados inclusivos, generando ventas por más de $4 millones MXN en canales como Restaurante TOKS, Semilla Justa y Aroma Pan.

Un mensaje inspirador desde la Fundación W.K. Kellogg

Como parte fundamental del arranque del evento, se contó con la intervención virtual de Sebastian Frias, Oficial de Programas de Fundación W. K. Kellogg, impulsor principal de la iniciativa. En su mensaje, transmitió un profundo agradecimiento al equipo de Heifer México por la implementación eficaz del proyecto, y especialmente a las emprendedoras y emprendedores por su compromiso constante y su participación.

Sebastian, destacó estar impresionado con los resultados alcanzados, subrayando que las verdaderas protagonistas del cambio son las mujeres rurales que, con su liderazgo, han generado impactos reales en sus comunidades. También, alentó a las participantes a seguir construyendo sobre las bases logradas, y reafirmó el compromiso de la Fundación W.K. Kellogg con proyectos que promuevan el desarrollo equitativo, sostenible y liderado desde lo local, así como de visitar nuevamente algunas comunidades para conocer a más emprendedoras de este proyecto.

Paneles de diálogo y transferencia de aprendizajes

Tres paneles temáticos, facilitados por el equipo técnico del proyecto, abordaron los principales desafíos que enfrentan las productoras en temas como acceso a insumos, trabajo colectivo, liderazgo e inclusión. Estos espacios promovieron el aprendizaje horizontal y la colaboración entre comunidades. En el primer panel, mujeres de Campeche y Yucatán compartieron cómo la venta de huevo ha sido clave para su empoderamiento económico, fortaleciendo su autoestima y visión como generadoras de ingresos. Destacaron también el papel de las cajas de ahorro como herramienta de autogestión y bienestar comunitario.

En el segundo panel, emprendedoras relataron experiencias de vinculación con mercados formales, como los casos de Kankabchén, Xuxcab y el Colectivo Kikibá, enfrentando desafíos logísticos y resaltando la importancia del trabajo en equipo y la capacitación constante. El tercer panel, con enfoque de género, mostró cómo mujeres y jóvenes están diversificando ingresos en la cadena de valor mediante soluciones locales como compras colectivas y producción de insumos. Estas experiencias evidencian cómo, con el acompañamiento de Heifer, las comunidades han fortalecido sus capacidades organizativas y han transformado retos en oportunidades sostenibles.

Visualizar el futuro sin Heifer

Un ejercicio participativo previo al cierre del evento invitó a las y los asistentes a imaginar el futuro de sus emprendimientos y grupos sin la presencia directa de Heifer. En papel, mediante dibujos y palabras, expresaron emociones y compromisos: si bien muchas mostraron tristeza, la mayoría expresó seguridad y orgullo en las capacidades adquiridas. Hoy, gracias a este proceso, se sienten listas para seguir adelante, sostenidas en su agencia por una red que ellas mismas han fortalecido.

Cierre inspirador

Marlen Rubio, Directora de Programas de Heifer México, compartió palabras de agradecimiento y de impulso, pero uno de los momentos más emotivos fue cuando compartió que su motivación para unirse a la organización nació al conocer el caso de las mujeres del Colectivo Kikibá  “Cuando me mostraron el caso de Kikibá, dije, aquí tengo que estar, tengo que ser parte de esto”, afirmó que fue la primera razón de su compromiso con la misión de Heifer “así como me inspiran a mí, inspiran al equipo de Heifer a seguir cada día con nuestra misión”.

Immer Bello, Gerente del Proyecto Milpa para la Vida y Encargado del proyecto Mujeres Emprendedoras desde su primera fase, relató con emoción el recorrido vivido con las mujeres desde la entrega inicial de aves hasta la consolidación de sus negocios:

“Al principio era el miedo de recibir las aves: ‘¿De verdad nos van a dar 50 gallinas?’. Luego vino el temor de que no produjeran: ‘¿Y si no ponen huevo? ¿Cómo le voy a hacer?’. Más tarde, la incertidumbre de la venta: ‘¿Dónde voy a venderlos? Se me van a quedar…’. Y ahora, escuchamos otra cosa: ‘¡Todo se vende! Necesito más huevo’.”

Su mensaje final sintetizó el espíritu del proyecto: un huevo, una gallina, una granja, una mujer emprendedora… y una comunidad a la vez.

Canastas que celebran la riqueza comunitaria

El evento concluyó con un acto simbólico de reciprocidad. Las mesas fueron adornadas con canastas llenas de productos locales: frutas, miel, huevo y otros bienes elaborados por las propias productoras, canastas que son la riqueza de las comunidades.

Las canastas fueron ofrecidas como regalo de agradecimiento al equipo de Heifer, representando no solo gratitud, sino también para enaltecer la fuerza de los sistemas alimentarios que las mujeres han creado, sostenido y hecho florecer.

Benjamín Galindo dio por concluido el evento de cierre agradeciendo la participación y confianza de las familias participantes, así como al equipo del proyecto y promotoras comunitarias, que hicieron posible llegar a este punto y alcanzar estas metas, así como al equipo de Heifer México, que siempre colaboró para que el proyecto estuviera operando a pesar de los desafíos del contexto.

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