Conoce a 2 mujeres que forman parte de nuestro proyecto y apoyan directamente a familias participantes que producen huevo

El proyecto Mujeres Emprendedoras de Heifer México, como lo dice su nombre, busca potencializar la fuerza y liderazgo de las mujeres para mejorar su calidad de vida y la de sus familias a través de la producción y venta de huevo libre de jaula y estrés en la región de Yucatán y Quintana Roo de la península de Yucatán. Una zona ancestral con asentamientos humanos que datan del 10 mil a.C. en el sureste de México y donde la cultura Maya se desarrolló a través la selva, ríos subterráneos y místicos cenotes.

Hoy en día, por su belleza natural y rica cultura, esta zona es uno de los destinos turísticos más famosos del mundo, sin embargo, miles de familias rurales e indígenas continúan enfrentando situaciones de pobreza y discriminación. De acuerdo con los datos estadísticos, 43.9% de la población en México es pobre, y los estados de la península de Yucatán están entre los estados con mayor aumento de pobreza y pobreza extrema. Por lo que nuestro actuar en esta zona es vital para combatir el hambre y la pobreza de familias en necesidad real.

Datos del 2020 nos dicen que, por cada 100 personas de la península de Yucatán, 38 son indígenas, y de 100 personas que hablan alguna lengua indígena, 12 no hablan español, lo que junto con evaluaciones realizadas por varios organismos nos muestran que su especificidad étnica ha sido un factor en la falta de oportunidades.

Las mujeres son vitales en el mejoramiento de la vida de sus familias y de sus hijas e hijos. En nuestros proyectos ha quedado demostrado que donde las mujeres tienen un alto involucramiento en la toma de decisiones en el hogar, en sus sistemas productivos y emprendimientos, hay un gran poder de cambio y mejora en la calidad de vida de las familias e infantes. Su colaboración en emprendimientos genera sistemas inclusivos, empleos y mejores medios de vida para las mujeres y sus familias, convirtiéndose en mujeres que inspiran y motivan a otras para continuar con paso firme y lograr mejorar su calidad de vida y el bienestar y nutrición de los infantes de comunidades completas.

Adriana Sánchez, es una joven originaria de la comunidad de Kancabchen, Yucatán, comunidad de poco más de 380 habitantes en la que por lo menos el 40% habla lengua maya. Adriana tiene 20 años y era estudiante de bachillerato hasta que llegó la pandemia y decidió suspender sus estudios “las clases eran en línea y no les entendía a los profesores, entrar a clases era complicado ya que no hay buen internet” dijo.

Ante esta situación se le presentó la oportunidad de formar parte del equipo de promotoras del proyecto Mujeres Emprendedoras, de trabajar y aportar a su comunidad al mismo tiempo. Adriana siente que es una oportunidad para aprender, le gusta plantar y cuidar animales, ella quiere tener su granja ya que ahora sólo apoya a la de su mamá y 17 granjas de compañeras del proyecto.

Adriana comenta que se siente muy entusiasmada por aprender y regresar al estudio con más experiencia y conocimiento o iniciar su propio emprendimiento “Me gusta mucho, puedo desarrollar habilidades, he aprendido a desenvolverme, me siento más confiada al hablar con la gente. Me interesa también poder generar ingresos, en mi familia hay una ayuda de todos, colaboramos y aportamos, nos ayudamos como familia”.

Según el Pacto por la Primera Infancia, en 2021 se contabilizaron 13 entidades federativas mexicanas que sobrepasan la media nacional en términos de pobreza infantil, entre ellos, Campeche ocupa el noveno lugar (6 de 10 infantes sufren pobreza), Quintana Roo está en el primer sitio del top cinco de pobreza aumentó 15.2% y en el segundo lugar con niños en pobreza extrema, con 6.3%. En Yucatán aumentó a 6.2% en pobreza extrema en la primera infancia, lo que lo ubican en tercer sitio.

Reina Adriana es ama de casa, emprendedora y promotora del proyecto. A los 18 años tuvo a su primer hijo, hoy en día tiene un hijo de 6 años, una niña de 12 y su primogénito de 15 años. Su hijo mayor finalizó la secundaria y ahora se dedica a la Milpa, ella quiere que estudie y se prepare, ya que por su propia experiencia considera que eso le puede brindar un mejor futuro, sin embargo, a su hijo le gusta mucho trabajar en la milpa y en el gallinero, se siente orgulloso de lo que hacen su mamá y papá en el campo, por lo que ella lo apoya para que aprenda y sea mejor en lo que le gusta, su hijo trabaja todos los días junto a ella y su esposo para producir y vender en la comunidad de Cafetalito, de donde son originarios.

Reina se describe como una mujer trabajadora y responsable a la que le gusta el campo, la tranquilidad de una comunidad y el bienestar de sus hijos, ya que su familia y su trabajo son lo más importante. “Vendo perfumes, cremas, de todo, me gusta mucho luchar por mi vida, por mis hijos” dijo.

Reina inició en el proyecto con 50 aves y vendía el huevo desde su casa o en comunidades cercanas. Como emprendedora está creciendo poco a poco y forma parte del colectivo Kikibá. Ahora ella tiene 60 aves que producen 48 huevos al día, reja y media, y vende a $2.50 pesos la pieza, lo que le da una ganancia promedio de $100 pesos diarios.

“Antes era más complicado, pero ahora que tengo mi letrero y contamos con el motocarro de Kikibá que da publicidad y ya está reconocido, vendo desde de mi casa. En el grupo buscamos más clientes fijos porque ha sido complicado que los clientes paguen el precio del producto, que valoren el beneficio de la calidad al saber cómo se produce, que es muy natural y libre de químicos.”

Reina se muestra entusiasmada y feliz porque siente que en el proyecto les ha ido bien y trabajan juntos como familia. Ella recordó los tiempos más fuertes de la pandemia, donde tuvieron que luchar para tener dinero; “no había dinero en la comunidad y la gente no compraba mucho huevo, pero estoy muy agradecida ya que el proyecto me permitió mantener alimento para la familia. No comprábamos huevo, diario ocupo 10 huevos, mis hijos pueden comer hasta 3 huevos, se los preparo, pero porque tengo y estoy segura de que es mío, siento que es un gran cambio en estos días.”

Reina también nos contó cómo este proyecto ha generado un cambio en la comunidad “Al inicio muchas mujeres no entraron al proyecto porque tuvieron dificultades para ponerse de acuerdo con sus esposos, y son cosas que hay que tener en familia, ahora que han visto la mejora de la vida de las compañeras ya están interesadas en entrar y hay compromiso de los esposos”. Reina recuerda que fue importante el apoyo de su esposo, quien la motivó a aprender más y apoyar a la comunidad. Su esposo ayuda a cuidar los hijos cuando es necesario, se dedica a la Milpa y tiene que ir a trabajar en la ciudad para generar ingresos por lo que ella ve una gran oportunidad en crecer su granja y la venta de huevo, así su esposo no se tendría que ir tanto, porque en estos momentos ya les está generando ingresos.

Reina se siente fuerte para salir adelante como grupo y como emprendedora “ya sabemos nuestro trabajo, tenemos y conocemos proveedores de aves y alimento, podemos vernos por nosotras mismas, sí se puede con la capacidad que tenemos, es aprender a administrar tu dinero. Cuando se quiere trabajar y ves lo logros, todo se puede. Siento que mi vida cambio desde que entramos a Heifer”.

Para poder renovar y aumentar su parvada ella ya inició su ahorro en una alcancía personal y a través de un cerdo que pretende vender cuando sea el mejor momento. “Me siento muy contenta, las capacitaciones, el sentido del trabajo, sentir que eres parte de un programa es muy importante, el que nos apoyan nos da mucho valor, capacitan y nos dan seguimiento, otros proyectos que llegan no hacen eso. Te sientes bien de ayudar a otras personas, se acercan a preguntar cómo hacerle para tratar a una gallina enferma. Gracias a esto tengo otra entrada de dinero y una alimentación sana para mi familia.” Finalizó Reina.

Hoy gracias al apoyo de las compañeras y mujeres líderes como Reina, se ven los frutos de estas acciones, las emprendedoras venden toda su producción y pueden mejorar su nutrición al comer huevo sin tener la restricción para que les alcance al siguiente día.

En Heifer México estamos trabajando fuertemente junto a donantes y aliados para lograr mejorar la vida de estas mujeres de la región, siendo “Milpa For Life” otro de los proyectos que busca mejorar los medios de vida de 2,700 de familias de la Península de Yucatán al fortalecer sus sistemas productivos a través de prácticas de conservación, agronegocios y la inclusión de la mujer el cual ha iniciado su implementación en Campeche y Yucatán y del que pronto les compartiremos más información.

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